Sala de espera

Un silencio lúgubre llenó toda la sala. El llanto, cabizbajo abrió la puerta y se fue por el pasillo. Los periódicos aburridos por el ocio, desplegaron sus hojas y saltaron por la ventana. Yo, seguía allí, con la cabeza entre mis manos, esperando los resultados.

Eddy Ulerio

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Lluvia

Esta lluvia
se mete por mis rincones
cura las heridas al pasar
devolviendo el milagro,
natural bendición.

Nada que no pueda curarse
cuando existe la fe
en uno mismo,
sin espera de lo que no se ve
envuelto en optimismo.

Pueda que exista Dios
diferente a lo que sabemos
aquello que vive en nuestra cabeza
lo que sentimos
y encontramos fuera de nosotros.

Vivir de cara al sol
sentirnos finitos
enredados en nuestros saberes
en la constante búsqueda
de un sentido a este devenir
que cada día va muriendo
en nuestras manos.

Somos más de eso que creemos
y vemos diluirse en la rutina
nuestra propia existencia
cuando volvemos la cara
y ya se ha ido el día.

©Eddy Ulerio

Valgo menos que la gotera

Hoy me encuentro en el subsuelo
No hay nada que levante mi espíritu
Como abandonado de las manos
de los dioses,
Y una sensación reductible
Me taladra la conciencia
Con dosis de cianuro en la sangre
Como si todo se volviera en mi contra,
Gestos inútiles
En este ir y venir de los días
No hay salida.

Las mismas ideas de pie
Este soñar que se inclina
al precipicio,
y las palabras sublevadas
Resuenan sin sentido
En la boca de quien las pronuncias
Desde la oscuridad de su indefinición.

Hoy, valgo menos que la gotera
Que se desliza entre las yaguas
La que sabe que, al caer,
Se perderá.

©Eddy Ulerio