El choque cultural entre los primeros hispanos y los nativos de Hazleton, tuvo cierto grado de extrañeza y de hostilidad. Era la primera vez que los residentes de esta región, veían a gente latinoamericana con costumbres y lenguas distintas.Un residente hispano de muchos años en Hazleton, Guillermo Lara, conocido como “Memo”, recuerda que a principios de la década del 90’s cuando empezaron a establecerse algunas familias hispanas, el racismo de los residentes más antiguos, era evidente. “Por ejemplo, si eras de piel clara, eras más aceptado que otra persona que fuera de piel oscura”.Amílcar Arroyo, un hispano de origen peruano, que llegó al área de Hazleton a finales de la década de los 80’s recuerda como era el panorama de esta región por esos años. “Cuando yo llegué aquí en 1989, éramos solo 100 hispanos y nos reuníamos en la parroquia San Gabriel.En ese tiempo, si un hispano llegaba a una cuadra, los estadounidenses que habían vivido ahí por años se iban, y si pasábamos caminando por la calle nos miraban escondidos detrás de la cortina. Nos tenían miedo. Porque esta ciudad era de ancianos que se conocían todos con todos y que llevaban una vida muy tranquila y organizada”

Fragmentos de mi libro: La Inmigración Hispana en Hazleton, 2019.