Cómo no recordar
amigo,
tu semblante azul
cuando abrías el puño
y volaban mariposas
como si fueran nubes
se perdían en el cielo
y tú te reías entonces.

En cualquier ocasión
repetías tu alegría,
Hacías bailar a los peces
sentabas piedras chatas
en el lomo del río.

Tus nocturnas
escapadas al cine
esquivando hoyos
en tu bicicleta vieja
y yo, montado en la barra
tararaeando las canciones
sin ritmo
que cantabas a media.

Ay amigo,
te quedaste
sentado en el parque.
Todos dijeron que te fuiste
yo te sigo viendo alegre
como cuando abrías el puño
y volaban mariposas
o cuando ibas al río
y bailaban los peces.

© Eddy Ulerio